Cuando pensamos en un canguro, una de las primeras imágenes que aparece es la de una cría asomando la cabeza desde la bolsa de su madre. Pero ese espacio, llamado marsupio, cumple una función mucho más importante que transportar al pequeño de un lado a otro.
Los canguros son marsupiales, un grupo de mamíferos que sigue una estrategia reproductiva diferente de la mayoría de los mamíferos placentarios. Sus crías nacen después de una gestación muy corta y en un estado extremadamente inmaduro. Gran parte del desarrollo que otros mamíferos realizan dentro del útero continúa en ellos después del nacimiento, mientras permanecen protegidos y alimentándose dentro del marsupio.
¿Por qué el canguro nace tan pequeño?

En el canguro rojo, uno de los mayores marsupiales actuales, la gestación dura apenas alrededor de 33 días. Cuando nace, la cría tiene aproximadamente el tamaño de un pequeño poroto, carece de pelo, mantiene los ojos cerrados y todavía tiene las patas traseras muy poco desarrolladas.
El canguro gris oriental ofrece un ejemplo aún más sorprendente: su cría nace después de unos 36 días y pesa menos de un gramo.
Eso no significa que haya nacido “antes de tiempo” por accidente. Es la manera normal en que se reproducen estos animales. Los marsupiales pasan relativamente poco tiempo desarrollándose dentro de la madre y mucho más tiempo alimentándose con leche después del nacimiento.
¿Cómo llega el pequeño canguro hasta la bolsa?
El viaje comienza apenas nace.
Aunque sus patas traseras todavía están muy poco formadas, sus extremidades delanteras están suficientemente desarrolladas y tienen pequeñas garras. Con ellas, la diminuta cría trepa por el pelo del abdomen materno hasta encontrar la entrada del marsupio.
Nadie la coloca allí. El recorrido lo realiza por sus propios medios.
Al llegar, busca uno de los pezones y se prende a él. Desde ese momento obtiene la leche necesaria para continuar creciendo mientras permanece resguardada dentro de la bolsa.
Durante esos primeros meses ocurren cambios enormes:
- Crecen sus patas traseras, fundamentales para los futuros saltos.
- Se desarrollan los ojos, las orejas y el pelo.
- Aumenta rápidamente de tamaño y peso.
- Maduran sus músculos y otros órganos hasta permitirle explorar el exterior.
¿Para qué sirve la bolsa del canguro?

El marsupio es un pliegue especializado de piel que rodea las mamas y crea un espacio protegido para la cría.
Durante meses proporciona un entorno donde el pequeño permanece cerca de su fuente de alimento y protegido mientras todavía no está preparado para desenvolverse solo. Por eso puede pensarse como una continuación externa del proceso de desarrollo, aunque no sea un segundo útero.
El tiempo dentro varía según la especie. En los canguros rojos, las crías empiezan a explorar fuera del marsupio alrededor de los seis meses y lo abandonan definitivamente cerca de los ocho meses, aunque continúan tomando leche durante más tiempo. En los canguros grises, la salida definitiva puede producirse más tarde.
Además, si aparece un peligro, una cría que todavía cabe en la bolsa puede regresar rápidamente a ella.
¿Todos los marsupiales tienen una bolsa?
No. El nombre “marsupial” deriva de marsupium, palabra latina relacionada con bolsa, pero no todos tienen un marsupio cerrado como el del canguro.
Algunas especies tienen solamente pliegues de piel alrededor de las mamas. En otras, la abertura presenta orientaciones distintas. Los wombats, por ejemplo, tienen una bolsa que se abre hacia atrás, una adaptación útil porque excavan y así evitan llenarla de tierra.
Los canguros también tienen otra curiosidad reproductiva: una hembra puede alimentar simultáneamente a crías de distintas edades y, en determinadas condiciones, incluso retrasar el desarrollo de un nuevo embrión hasta que el anterior abandona la bolsa. Este fenómeno se conoce como diapausa embrionaria.
Así, la famosa bolsa del canguro no es solamente un cómodo medio de transporte. Es una pieza fundamental de una estrategia reproductiva extraordinaria: nacer muy temprano y completar buena parte del crecimiento protegido junto al cuerpo de la madre.

