Los flamencos rosados deben gran parte de su llamativo color a lo que comen. Aunque pueda parecer que sus plumas tienen ese tono desde el nacimiento, los pichones llegan al mundo cubiertos por un plumón blanco grisáceo. El característico rosa aparece progresivamente durante los primeros años de vida.
La explicación se encuentra en unas sustancias llamadas carotenoides, pigmentos naturales responsables también de muchos tonos amarillos, naranjas y rojos presentes en plantas y otros organismos. Las zanahorias y los tomates, por ejemplo, tienen distintos carotenoides.
¿Por qué los flamencos rosados adquieren ese color?

En su hábitat, estas aves se alimentan de organismos que contienen carotenoides. Entre ellos se encuentran algas y pequeños crustáceos, como la artemia o camarón de salmuera. Algunos de estos animales, a su vez, obtienen los pigmentos al alimentarse de algas microscópicas.
Cuando el flamenco digiere esos alimentos, su organismo procesa los pigmentos y estos terminan depositándose en diferentes tejidos. Con el tiempo, contribuyen al color rosa, rojizo o anaranjado de las plumas y también a la tonalidad de otras partes del cuerpo.
Entre los alimentos habituales de los flamencos aparecen:
- algas microscópicas, ricas en pigmentos;
- pequeños crustáceos, como la artemia;
- semillas y diminutos organismos acuáticos;
- larvas de insectos que viven en aguas poco profundas.
¿Todos los flamencos tienen el mismo tono?
No. La intensidad del color puede variar según la especie, la alimentación y la cantidad de carotenoides disponibles. Por eso algunos ejemplares presentan un rosa muy pálido mientras otros alcanzan tonos rojizos mucho más intensos.
Existen seis especies de flamencos. Tres de ellas —el flamenco chileno, el andino y el de James o de la Puna— viven exclusivamente en Sudamérica. También existen el flamenco americano o del Caribe, el flamenco común y el flamenco enano.
En zoológicos y centros de conservación, la alimentación debe proporcionar los pigmentos apropiados para que las aves mantengan una coloración similar a la que tendrían en la naturaleza. Si su dieta carece de suficientes carotenoides, el plumaje puede volverse más pálido.
¿Cómo consiguen su alimento?

Los flamencos tienen un pico especialmente adaptado para alimentarse por filtración. Introducen la cabeza en el agua, normalmente con el pico invertido, y utilizan la lengua para hacer circular el líquido. Unas estructuras similares a pequeños peines permiten expulsar el agua mientras retienen el alimento.
Así, el color de los flamencos rosados es una consecuencia visible de su alimentación. Detrás de uno de los plumajes más reconocibles de la naturaleza existe una cadena que comienza en diminutas algas y termina tiñendo poco a poco las plumas de estas extraordinarias aves.

