Los lagos de agua dulce o salada pueden parecer muy distintos, pero ambos reciben minerales disueltos transportados por la lluvia, los ríos y las aguas subterráneas. La clave para comprender su salinidad está, sobre todo, en saber qué ocurre después con esos minerales.
La lluvia desgasta lentamente las rocas y el suelo. Durante ese recorrido incorpora pequeñas cantidades de sales minerales que terminan en ríos y lagos. Aunque también sucede en los cuerpos de agua dulce, allí las concentraciones suelen mantenerse bajas porque existe una renovación constante del agua.
¿Cómo se forman los lagos de agua dulce o salada?

Los lagos ocupan depresiones del terreno que pueden tener distintos orígenes. Algunas fueron creadas por movimientos tectónicos, antiguos glaciares o actividad volcánica. Luego pueden llenarse mediante lluvias, ríos, manantiales o deshielos.
Sin embargo, el origen de la depresión no determina por sí solo si el agua será dulce o salada. Resulta mucho más importante cómo funciona su sistema de entrada y salida.
La mayoría posee algún río o arroyo que actúa como desagüe. El agua que entra transporta pequeñas cantidades de minerales y la que sale se lleva parte de ellos. De esta manera, las sales no se acumulan indefinidamente y el lago suele permanecer dulce.
El proceso puede resumirse en tres situaciones:
- Lago con desagüe: el agua y parte de sus sales pueden salir de la cuenca.
- Lago cerrado: recibe agua, pero no tiene una salida superficial hacia el mar.
- Alta evaporación: el agua desaparece hacia la atmósfera, mientras las sales permanecen.
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La evaporación cambia el agua de los lagos
Los cuerpos sin salida se conocen como lagos endorreicos. Son frecuentes en regiones áridas y semiáridas, donde la evaporación puede ser muy intensa. En ellos, el agua llega con minerales disueltos, pero no existe un río que los transporte hacia otro lugar.
Cuando el agua se evapora, las moléculas de agua pasan a la atmósfera, pero las sales quedan atrás. Si ese mecanismo se repite durante miles de años, su concentración puede aumentar considerablemente.
El Mar Muerto, a pesar de su nombre, es un lago situado en una cuenca cerrada. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), pierde grandes cantidades de agua mediante evaporación, lo que contribuye a su extraordinaria salinidad. Otros ejemplos son el Gran Lago Salado, en Estados Unidos, y el mar Caspio, el lago más grande del planeta.
¿Todos los lagos salados tienen la misma cantidad de sal?

No. La concentración depende del clima, las rocas de la cuenca, el volumen de agua que ingresa, la evaporación y el tiempo durante el cual las sales se han acumulado. El USGS señala que la salinidad de los lagos cerrados puede variar enormemente.
Por eso, algunos son apenas salobres y otros alcanzan concentraciones de minerales muy elevadas. Los lagos de agua dulce o salada son el resultado de un equilibrio dinámico entre agua, roca, clima y relieve: si las sales pueden escapar, permanecen diluidas; si quedan atrapadas mientras el agua se evapora, se acumulan.
