Es uno de los sonidos más reconocibles del mundo animal. Un gato se acomoda, cierra los ojos y comienza a emitir una vibración grave y continua que parece surgir desde su pecho. Pero el ronroneo de los gatos es bastante más complejo de lo que aparenta.
Durante décadas, los científicos discutieron cómo conseguían producir un sonido tan grave y sostenido. También descubrieron que no significa simplemente “estoy feliz”. Los gatos pueden ronronear en contextos muy diferentes y modificar incluso algunas características del sonido según aquello que necesitan comunicar.
¿Cómo se produce el ronroneo de los gatos?

El ronroneo se genera en la laringe, la estructura ubicada en la garganta que también interviene en otras vocalizaciones. Una característica sorprendente es que el gato puede mantenerlo con la boca cerrada tanto cuando inhala como cuando exhala, produciendo una vibración prácticamente continua.
Durante mucho tiempo predominó una explicación: señales nerviosas provocarían contracciones muy rápidas de los músculos laríngeos, que abrirían y cerrarían rítmicamente la glotis y modularían el paso del aire unas 20 o 30 veces por segundo.
Sin embargo, una investigación publicada en Current Biology en 2023 reveló que el mecanismo podría ser diferente —o, al menos, más complejo—. Los científicos estudiaron las laringes de ocho gatos domésticos y comprobaron que podían producir oscilaciones similares al ronroneo, de entre 25 y 30 Hz, simplemente haciendo circular aire a través de ellas, sin actividad nerviosa ni contracciones musculares.
Además, encontraron pequeñas masas de tejido conectivo de hasta unos 4 milímetros dentro de los pliegues vocales. Estas “almohadillas” aumentarían su masa y facilitarían vibraciones a frecuencias sorprendentemente bajas para un animal tan pequeño.
El hallazgo no demuestra que los músculos no intervengan cuando un gato vivo ronronea. Sí indica que la propia anatomía de su laringe está preparada para producir esas vibraciones mediante el paso del aire.
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El ronroneo de los gatos no siempre significa felicidad
Un gato que recibe caricias y ronronea probablemente esté expresando comodidad. Pero asociar automáticamente ese sonido con felicidad puede conducir a errores.
Las investigaciones sobre comunicación felina muestran que aparece en diversos contextos. Entre ellos:
- Bienestar y contacto social: es frecuente durante situaciones relajadas y amistosas.
- Comunicación entre madres y crías: los gatitos comienzan a ronronear desde muy pequeños y el sonido funciona a corta distancia.
- Pedido de atención o alimento: algunos gatos modifican su ronroneo para conseguir cuidados de las personas.
- Situaciones negativas: también puede aparecer ante estrés, miedo e incluso dolor.
Por eso, el ronroneo debe interpretarse junto con otras señales: postura corporal, posición de las orejas, apetito, actividad y comportamiento habitual del animal. Un gato que ronronea no necesariamente está diciendo que todo está bien.
¿Los gatos aprendieron a ronronear para llamar nuestra atención?

Existe una variante particularmente curiosa: el “ronroneo de solicitud”. En 2009, investigadores encabezados por Karen McComb descubrieron que algunos gatos domésticos incorporan dentro del ronroneo habitual un componente de frecuencia más alta.
Cuando distintas personas escucharon las grabaciones, consideraron esos sonidos más urgentes y menos agradables que los ronroneos normales. Investigaciones de la Universidad de Sussex explican que ese elemento agudo incorporado dentro del sonido grave aumenta la sensación de urgencia para el oído humano.
En otras palabras, cuando quieren comida o atención, algunos gatos producen un sonido capaz de resultar especialmente difícil de ignorar.
¿El ronroneo puede ayudar a los gatos a curarse?
Otra hipótesis muy difundida sostiene que las vibraciones del ronroneo podrían favorecer huesos y tejidos. La idea surgió, entre otras razones, porque las frecuencias del ronroneo coinciden parcialmente con rangos estudiados experimentalmente en terapias vibratorias.
Sin embargo, no está demostrado que los gatos ronroneen para curarse ni que el ronroneo funcione como un tratamiento interno. La ciencia sí ha documentado que pueden ronronear en contextos de dolor o estrés, pero de allí no se desprende automáticamente que la vibración acelere su recuperación.
La explicación más prudente es entenderlo como una forma de comunicación flexible que puede acompañar distintos estados emocionales y físicos.
Así, el ronroneo de los gatos es mucho más que el sonido de una mascota contenta. Su laringe tiene una anatomía extraordinaria capaz de generar vibraciones muy graves y, según el contexto, ese pequeño “motor” puede comunicar tranquilidad, necesidad de contacto, un pedido urgente o incluso una situación de malestar.
