Europa, una de las lunas de Júpiter, es uno de los "mundos" más intrigantes del Sistema Solar. Tiene unos 3.100 kilómetros de diámetro, cerca del 90% del tamaño de nuestra Luna, y es la cuarta luna más grande de Júpiter. Además, es la más pequeña de las cuatro lunas galileanas.
Hoy sabemos que Júpiter tiene 95 lunas confirmadas, según la NASA, a agosto de 2026. Entre ellas, Europa destaca porque bajo su corteza helada podría esconderse una gran masa de agua salada.
¿Qué tiene de particular Europa?
Europa orbita Júpiter a unos 671.000 kilómetros y su superficie está cubierta por hielo. Debajo, los científicos creen que existe un océano global de agua líquida y salada de unos 60 a 150 kilómetros de profundidad. La NASA estima que podría contener más de dos veces el agua de todos los océanos terrestres combinados.
¿Cómo puede mantenerse líquido tan lejos del Sol? Una clave es el calentamiento por mareas. La poderosa gravedad de Júpiter estira y comprime ligeramente la luna durante su órbita, generando calor en su interior. Esa energía ayudaría a impedir que todo el océano se congele.
¿Cómo descubrieron el océano?

Ninguna nave perforó todavía el hielo de Europa. La existencia del océano se dedujo combinando distintas pistas obtenidas durante décadas:
- Las imágenes de Voyager mostraron una superficie joven, con pocos cráteres y numerosas grietas.
- La sonda Galileo detectó alteraciones en el campo magnético alrededor de Europa compatibles con una capa interna conductora.
- La explicación más probable para esa señal es un océano global de agua salada bajo el hielo.
Galileo, que orbitó Júpiter entre 1995 y 2003, realizó 12 sobrevuelos cercanos de Europa. Sus mediciones se convirtieron en una de las pruebas más importantes de que ese océano realmente existe.
¿Por qué Europa se considera potencialmente habitable?
Europa reúne varios ingredientes que interesan a la astrobiología: agua líquida, compuestos químicos y posibles fuentes de energía. Además, su océano podría estar en contacto con un fondo rocoso, permitiendo reacciones químicas entre el agua y las rocas.
Pero "potencialmente habitable" no significa que se haya encontrado vida. Un estudio de 2026 señala que hoy habría poca actividad tectónica en el fondo oceánico, lo que podría reducir algunas vías capaces de producir energía química para organismos.
Para resolver estas dudas, NASA lanzó Europa Clipper en octubre de 2024. La nave llegará al sistema de Júpiter en 2030 y realizará decenas de sobrevuelos para estudiar el hielo, la composición, la geología y las condiciones que podrían hacer de su océano un ambiente apto para la vida.
