El teclado QWERTY está presente en computadoras, teléfonos y otros dispositivos, pero su orden parece desafiar toda lógica. En lugar de comenzar con A, B y C, la primera fila de letras arranca con Q, W, E, R, T e Y. De esas seis teclas nació su nombre.
Para comprender esta disposición hay que retroceder hasta las primeras máquinas de escribir. Algunos de sus prototipos sí utilizaban un orden cercano al alfabético. Sin embargo, sus mecanismos obligaron a probar distintas combinaciones hasta llegar a un modelo que terminó imponiéndose durante más de un siglo.
El teclado QWERTY nació con las máquinas de escribir

En aquellas máquinas, cada tecla accionaba un brazo metálico que golpeaba el papel. Cuando dos brazos cercanos se movían casi al mismo tiempo, podían chocar o quedar trabados. La explicación tradicional sostiene que las letras se redistribuyeron para separar ciertas combinaciones frecuentes y reducir los atascos.
Christopher Latham Sholes, impresor, editor e inventor estadounidense, trabajó desde 1867 en una máquina de escribir junto con Samuel W. Soulé y Carlos Glidden. El diseño cambió varias veces y, a comienzos de la década de 1870, tomó una forma similar al QWERTY actual. E. Remington and Sons adquirió el proyecto en 1873 y lanzó la máquina al mercado en 1874.
Estos son algunos momentos importantes de la historia:
- 1867: Sholes, Soulé y Glidden comenzaron a desarrollar su máquina.
- 1873: Remington adquirió el proyecto para fabricarlo.
- 1874: salió a la venta la Sholes and Glidden, también conocida como Remington Nº 1.
- 1936: August Dvorak patentó una distribución alternativa que buscaba reducir el movimiento de los dedos.
¿El teclado QWERTY realmente evitaba los atascos?
La historia de los brazos trabados es la explicación más difundida, pero no existe un acuerdo total sobre el origen exacto de la distribución. Investigadores citados por BBC plantearon que el orden también pudo modificarse según las necesidades de los operadores de telégrafo, que debían transcribir mensajes en código Morse.
Por lo tanto, el QWERTY probablemente fue el resultado de numerosos ensayos y ajustes. Tampoco está demostrado que se haya creado simplemente para escribir más lento: el objetivo principal era conseguir que las primeras máquinas funcionaran de manera práctica, aunque la ubicación final no fuera la más sencilla de aprender.
¿Por qué seguimos usando el teclado QWERTY?

Cuando las computadoras reemplazaron a las máquinas de escribir, muchas personas ya conocían la ubicación de las letras. Mantenerla evitó enseñar un sistema completamente nuevo y facilitó la transición hacia los equipos electrónicos.
Aunque aparecieron alternativas como el teclado Dvorak y adaptaciones como AZERTY, utilizada para el francés, o QWERTZ, frecuente en países de habla alemana, ninguna desplazó al modelo dominante. Así, una distribución nacida junto a una tecnología mecánica continúa bajo nuestros dedos incluso en las pantallas táctiles.

