Durante el invierno y en los comienzos de la primavera la tos puede aparecer con frecuencia por infecciones respiratorias y alergias estacionales. Aunque suele resultar molesta, no es una enfermedad en sí misma sino que es un mecanismo de defensa del organismo.
Toser ayuda a mantener despejadas la garganta y las vías respiratorias. Sin embargo, cuando la tos se prolonga o aparece junto con otros síntomas, puede ser una señal de que existe una afección que necesita evaluación médica.
¿Qué es la tos?
La tos es un reflejo que permite expulsar moco y partículas extrañas e irritantes de las vías aéreas. Se activa cuando receptores ubicados desde la faringe hasta los bronquiolos detectan estímulos mecánicos o sustancias irritantes.
El acto de toser ocurre en varias etapas. Primero se realiza una inspiración profunda; luego se cierra la glotis mientras aumenta la presión dentro del tórax y, finalmente, se abre de manera brusca. Esa salida rápida de aire ayuda a arrastrar materiales de las vías respiratorias.
¿Por qué se produce?

Los resfríos, la gripe y otras infecciones virales están entre las causas más comunes. También puede aparecer por alergias, asma, sinusitis con goteo retronasal, reflujo gastroesofágico o exposición al humo y otros irritantes.
Por eso, el reflejo no siempre significa lo mismo. Una tos breve asociada con un resfrío puede desaparecer al recuperarse la persona, mientras que una persistente puede ser síntoma de una enfermedad respiratoria o de problemas que se originan fuera de los pulmones.
Una tos que dura varias semanas, produce sangre o se acompaña de dificultad para respirar u otros signos preocupantes requiere consulta profesional. El tratamiento depende de la causa y no simplemente de intentar suprimir el reflejo.
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¿Qué otros mecanismos de defensa tienen las vías respiratorias?
La tos trabaja junto con otras barreras que intentan impedir que partículas y microorganismos lleguen a las zonas más delicadas del aparato respiratorio:
- El moco atrapa polvo, microorganismos y otras partículas que entran con el aire.
- Los cilios, diminutas estructuras parecidas a pelos, desplazan ese moco hacia la garganta.
- El estornudo expulsa rápidamente irritantes presentes principalmente en la nariz.
- Las células inmunitarias de las mucosas ayudan a reconocer y combatir microorganismos.
Estos sistemas funcionan de manera coordinada. La mucosa respiratoria actúa como una barrera, mientras el movimiento de los cilios y reflejos como la tos y el estornudo ayudan a retirar aquello que podría causar irritación o infección.