Durante las vacaciones de invierno, muchas familias aprovecharon para compartir actividades, descubrir nuevos espacios y aprender de una manera diferente. Con esa idea, La Serenísima llevó adelante una nueva edición de "El Desayuno no se toma Vacaciones", una iniciativa que invitó a chicos y grandes a reflexionar sobre la importancia de incorporar hábitos saludables desde la infancia.
Por cuarto año consecutivo, la marca volvió a Temaikén con una propuesta especialmente diseñada para transformar el desayuno en una experiencia de aprendizaje. Del 23 al 26 de julio, quienes visitaron el bioparque participaron de distintas actividades pensadas para aprender jugando y descubrir por qué la primera comida del día cumple un rol fundamental en el crecimiento y el bienestar.
Una aventura para aprender en familia:
La experiencia estuvo organizada a través de estaciones interactivas, desafíos, juegos y propuestas que combinaron educación y entretenimiento. Además, hubo espacios con tecnología interactiva y clases de cocina, donde los chicos pudieron involucrarse de manera activa mientras incorporaban conocimientos sobre alimentación saludable.

La iniciativa buscó que las familias compartan un momento diferente durante las vacaciones y que los más pequeños descubran, de forma práctica y divertida, cómo pequeños hábitos cotidianos pueden marcar una gran diferencia.
¿Qué debe tener un desayuno completo?
Uno de los principales mensajes de la campaña es que desayunar todos los días ayuda a comenzar la jornada con la energía necesaria. Según explican desde La Serenísima, esta comida puede aportar hasta un 25% de la energía diaria que necesita el organismo.
Para que sea equilibrado, se recomienda combinar lácteos, frutas y cereales, que además de aportar nutrientes esenciales, esta combinación ayuda a que el desayuno sea más completo, equilibrado y atractivo para toda la familia.
Los lácteos ocupan un lugar muy importante dentro de esta primera comida gracias a su aporte de calcio y proteínas, fundamentales durante todas las etapas de la vida. De acuerdo con las Guías Alimentarias para la Población Argentina, la recomendación es consumir tres porciones de lácteos por día, equivalentes a 500 cc entre leche y yogur, además de 30 gramos de queso.
Cocinar también es una forma de aprender:
La campaña también invitó a que los chicos participen en la preparación del desayuno. Involucrarlos en la cocina estimula su curiosidad, fortalece su autonomía y favorece una actitud más positiva hacia la alimentación saludable.
Además, variar las preparaciones convierte este momento cotidiano en una oportunidad para experimentar nuevos sabores y compartir tiempo de calidad en familia.
Con esta nueva edición de "El Desayuno no se toma Vacaciones", La Serenísima volvió a poner el foco en la educación alimentaria como una herramienta para promover hábitos saludables desde la infancia.

