La Calzada del Gigante es uno de los paisajes naturales más famosos de Europa. Está en la costa norte de Irlanda del Norte, en el condado de Antrim, a unos 5 kilómetros de la localidad de Bushmills. Desde lejos parece una construcción antigua hecha con piedras encastradas, pero su origen es natural: está formada por miles de columnas de basalto que descienden hacia el mar.
Dónde está la Calzada del Gigante y qué tamaño tiene

La Calzada del Gigante se encuentra al pie de acantilados basálticos, en una zona conocida como la Costa de la Calzada. La UNESCO la describe como un conjunto de unas 40.000 columnas de basalto que se hunden suavemente en el mar. Por su valor geológico y paisajístico, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986.
Algunos datos ayudan a dimensionar este lugar:
- Ubicación: condado de Antrim, Irlanda del Norte.
- Cantidad de columnas: alrededor de 40.000.
- Origen: actividad volcánica de hace 50 a 60 millones de años.
- Reconocimiento: Patrimonio de la Humanidad desde 1986.
- Forma más común: columnas hexagonales, aunque también existen de otros lados.
Mirá También

Jelgava: historia y datos curiosos de este desconocido palacio de Europa que está en pie desde 1738
Cómo se formó la Calzada del Gigante

La explicación científica se remonta a una intensa actividad volcánica ocurrida hace millones de años. La lava se enfrió, se contrajo y se fracturó en columnas. Ese proceso, conocido como disyunción columnar, generó prismas de basalto que en muchos casos tienen forma hexagonal. Con el paso del tiempo, la erosión dejó al descubierto estas estructuras y creó el paisaje que hoy se puede recorrer.
La mayoría de las columnas son hexagonales, aunque algunas tienen cuatro, cinco, siete u ocho lados. Las más altas alcanzan unos 12 metros, y en ciertos sectores la lava solidificada de los acantilados llega a tener 28 metros de espesor.
Mirá También

¿Cuándo ocurrió el corte de luz más grande en la historia de Europa y a qué países afectó?
La leyenda y cómo visitar la Calzada del Gigante
La leyenda cuenta que las piedras fueron parte de un camino construido por el gigante irlandés Fionn mac Cumhaill, también conocido como Finn McCool, para enfrentarse con un rival escocés. Esa historia popular ayudó a que el lugar se convirtiera en un símbolo cultural, además de una maravilla geológica.
Hoy la visita puede comenzar en el centro de visitantes, donde hay exposiciones sobre la historia del paisaje. Luego, un camino desciende hacia la costa y permite llegar hasta las columnas. Además, existen rutas señalizadas para distintos niveles, incluida una caminata corta por la parte alta del acantilado, de entre 1,2 y 3,2 kilómetros.
Así, la Calzada del Gigante no sorprende solo por su forma. También reúne geología, mitología, paisaje costero y una historia natural que empezó mucho antes de que existieran los primeros relatos sobre gigantes.