La capital de un país es la ciudad donde funcionan sus principales instituciones políticas. Allí suelen encontrarse la sede del gobierno, el parlamento, los ministerios y las embajadas. Sin embargo, esa función no implica que también sea la ciudad con más habitantes o la mayor actividad económica.
Las grandes ciudades suelen crecer alrededor de puertos, rutas comerciales, centros industriales o zonas con abundantes empleos. Las capitales, en cambio, pueden ser elegidas mediante decisiones políticas que responden a circunstancias históricas y geográficas diferentes.
¿Cómo se elige la capital de un país?

No existe una regla internacional que obligue a instalar la capital en la ciudad más poblada. En algunos países, la sede del gobierno se mantuvo durante siglos en el mismo lugar. En otros, fue trasladada después de una guerra, una independencia o un cambio de régimen.
La elección también puede servir para evitar que una región concentre demasiado poder. Una ciudad más pequeña y neutral permite que distintas provincias, comunidades o grupos lingüísticos acepten con mayor facilidad la ubicación de las instituciones nacionales.
Entre las razones más frecuentes se encuentran:
- Buscar un punto intermedio entre ciudades o regiones rivales.
- Alejar el gobierno de fronteras, costas o zonas expuestas a ataques.
- Impulsar el desarrollo de territorios poco poblados.
- Crear un distrito federal que no pertenezca a una provincia determinada.
- Representar el comienzo de una nueva etapa política.
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Capitales que no son las ciudades más grandes
Canberra se creó como solución al enfrentamiento entre Sídney y Melbourne, las dos grandes ciudades australianas al momento de formarse la federación. La Constitución estableció que la capital debía estar en Nueva Gales del Sur, pero a más de 160 kilómetros de Sídney. El Parlamento se trasladó desde Melbourne a Canberra en 1927.
En Canadá, la reina Victoria eligió Ottawa en 1857. Su ubicación ofrecía un punto de equilibrio entre las regiones de habla inglesa y francesa y, además, estaba más protegida de un posible ataque desde la frontera con Estados Unidos. Toronto y Montreal continuaron siendo grandes centros urbanos y económicos.
Brasilia fue construida en el interior de Brasil para reemplazar a Río de Janeiro. La nueva capital, inaugurada el 21 de abril de 1960, buscaba distribuir el desarrollo hacia el centro del territorio y reducir la concentración sobre la costa atlántica. Su planificación estuvo a cargo de Lúcio Costa, mientras que Oscar Niemeyer diseñó numerosos edificios públicos.
Ankara se convirtió en capital de Turquía el 13 de octubre de 1923. La elección de una ciudad del interior acompañó el nacimiento de la república y marcó una separación simbólica respecto de Constantinopla, actual Estambul, que había sido la capital del Imperio otomano.
Una capital puede cumplir una función diferente

La ciudad más grande suele concentrar población, industrias, comercios y actividades culturales. La capital de un país, en cambio, cumple principalmente una función administrativa y política. A veces ambas coinciden, como sucede con París o Buenos Aires; otras veces, el poder político y el económico se distribuyen entre ciudades diferentes.
