Ernesto de la Cárcova, el fundador de la Escuela Superior de Bellas Artes - Billiken
 

Ernesto de la Cárcova, el fundador de la Escuela Superior de Bellas Artes

Además de su trabajo como pintor, de la Cárcova se destacó en el campo de la educación. Fue docente, inspector, jurado de concursos y profesor universitario. En esta nota, Billiken te cuenta acerca de su trayectoria. 
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Además de un destacado pintor argentino, Ernesto de la Cárcova fue el primer director de la Academia de Bellas Artes de la Nación y el fundador de la Escuela Superior de Bellas Artes.

Nació el 3 de marzo de 1866 en Buenos Aires. Comenzó su formación artística en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes y la continuó en Italia, donde comenzó a pintar la obra Sin pan y sin trabajo, pintura que se exhibió en múltiples oportunidades y que ha sido reapropiada en las últimas décadas como imagen emblemática de luchas sociales. Esta obra fue adquirida en 1906 por el Museo Nacional de Bellas Artes, en donde se conserva en la actualidad.

"Sin pan y sin trabajo", su obra más icónica

Además de su trabajo como pintor, de la Cárcova se destacó en el campo de la educación. Fue docente y primer director de la Academia Nacional de Bellas Artes (1905-1908), director del Patronato de Becados Argentinos en Europa (1909-1916) y director-fundador de la Escuela Superior de Bellas Artes (1921-1927). Se desempeñó como inspector nacional de la enseñanza del dibujo, jurado en concursos de adjudicación de cargos docentes y proyectos de monumentos, y profesor universitario de dibujo para ingenieros y arquitectos.

Asimismo, el autor de Sin pan y sin trabajo se preocupó por la gestión y la formación de los artistas. Fue profesor en importantes casas de altos estudios como la Universidad De Buenos Aires y la Universidad de La Plata. También contribuyó a consolidar las instituciones culturales al encargarse de que los organismos tuvieran reglas claras y ordenamientos que respetaran los principios de libertad en la búsqueda artística. Movido por esas inquietudes, se dedicó por completo a la enseñanza del arte en detrimento de su propia producción pictórica.

Expuso sus obras tanto en la Argentina como en Italia y Estados Unidos. Recibió numerosas distinciones, algunas de ellas: el Premio de Honor en la Exposición Internacional de Saint Louis, Estados Unidos (1904); la medalla de oro en la Exposición del Centenario realizada en Buenos Aires (1910); el Primer premio Adquisición en el Salón Nacional (1914) y la medalla de plata del Premio de Artistas Extranjeros en el Salón de Bellas Artes de París. Murió en Buenos Aires, el 28 de diciembre de 1927.

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