Los árboles más antiguos del mundo: cuáles son y dónde crecen - Billiken
 

Los árboles más antiguos del mundo: cuáles son y dónde crecen

Algunos conservan el mismo tronco desde hace más de 4.800 años. Otros renovaron sus tallos, pero mantienen raíces milenarias. ¿Cuál puede considerarse realmente el más antiguo?
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Los árboles más antiguos del mundo ya estaban vivos antes de que se construyeran las pirámides de Egipto. Algunos conservan un mismo tronco desde hace milenios, mientras que otros sobreviven mediante raíces capaces de producir nuevos tallos.

Por este motivo, determinar cuál es el más antiguo no resulta sencillo. La respuesta cambia según se hable de un árbol individual, una planta clonal o un ejemplar cuya edad se calculó mediante una estimación.

¿Cómo se calcula la edad de los árboles más antiguos del mundo?

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El método más preciso para conocer la edad de un árbol es la dendrocronología. Esta técnica estudia sus anillos de crecimiento, que generalmente se forman uno por año.

Para contar los anillos de un árbol vivo, los investigadores extraen una muestra muy delgada del tronco con una herramienta especial. Luego comparan sus patrones con los de otros ejemplares de la misma región. Este procedimiento permite asignar fechas exactas a muchos anillos sin talar el árbol.

Sin embargo, hay dificultades. El centro de los ejemplares muy antiguos puede estar podrido, hueco o ser demasiado ancho para obtener una muestra completa. En esos casos, los científicos recurren al carbono 14, las tasas de crecimiento y los modelos estadísticos.

También es necesario distinguir entre dos categorías:

  • Árbol individual o no clonal: conserva el mismo organismo y el mismo tronco durante toda su vida.
  • Árbol clonal: sus raíces continúan vivas y generan nuevos troncos genéticamente idénticos cuando los anteriores envejecen o mueren.

Por lo tanto, una raíz puede tener miles de años aunque el tronco visible sea mucho más joven.

¿Cuáles son los árboles más antiguos del mundo?

Matusalén, el famoso pino de California

Matusalén es un pino longevo de la Gran Cuenca, cuyo nombre científico es Pinus longaeva. Crece en las Montañas Blancas de California, Estados Unidos, dentro del Bosque Nacional Inyo.

Tiene más de 4.800 años y suele presentarse como uno de los árboles individuales vivos con una edad mejor documentada. Para protegerlo de daños, el Servicio Forestal de Estados Unidos no lo identifica con un cartel ni divulga públicamente su ubicación exacta.

Estos pinos habitan laderas elevadas, frías, secas y con suelos pobres. Allí crecen con enorme lentitud y tienen poca competencia de otras plantas. Además, pueden mantener viva solo una parte de su tronco mientras otros sectores mueren.

Existe el registro de otro pino de la misma región que habría superado los 5.000 años. Sin embargo, la muestra utilizada para establecer su edad no pudo ser localizada y el dato no se considera confirmado de manera independiente.

Gran Abuelo, el candidato de Chile

En el Parque Nacional Alerce Costero de Chile crece el Gran Abuelo, también llamado Alerce Milenario o Lañilawal. Pertenece a la especie Fitzroya cupressoides, conocida como alerce patagónico.

Una muestra parcial permitió contar alrededor de 2.400 anillos. Como el instrumento no alcanzó el centro del tronco, investigadores chilenos combinaron esa información con datos de otros alerces y elaboraron un modelo estadístico.

El resultado propuso una edad cercana a los 5.484 años y una alta probabilidad de que el árbol haya superado los 5.000. Si la cifra se confirma, podría ser más antiguo que Matusalén.

Pero todavía existe una diferencia importante: la edad del Gran Abuelo es una estimación y no el resultado de un conteo completo de todos sus anillos. Por eso, se lo presenta como un fuerte candidato y no como el ganador indiscutido del récord.

Old Tjikko, el abeto de raíces milenarias

Old Tjikko es un abeto rojo que crece en el Parque Nacional Fulufjället de Suecia. Su sistema de raíces tiene aproximadamente 9.550 años, según la datación de restos vegetales encontrados bajo la planta.

El tronco que se observa actualmente no tiene esa edad. La planta sobrevivió mediante reproducción clonal: cuando un tallo murió, las raíces generaron otro. También pudo formar nuevas raíces cuando sus ramas quedaron apoyadas sobre el suelo.

Old Tjikko es, entonces, uno de los clones arbóreos más antiguos conocidos, pero no un único tronco que haya permanecido en pie durante más de nueve milenios.

Pando, un bosque que es un solo organismo

Pando se encuentra en el Bosque Nacional Fishlake, en Utah, Estados Unidos. A simple vista parece un bosque formado por miles de álamos temblones, pero los análisis genéticos demostraron que sus tallos pertenecen a un mismo organismo.

La colonia nació de una semilla y se expandió mediante un gigantesco sistema de raíces. Ocupa cerca de 43 hectáreas y reúne más de 40.000 troncos genéticamente iguales.

Su edad exacta es difícil de calcular. El Servicio Forestal estadounidense señala que probablemente comenzó a crecer hacia el final de la última glaciación. Algunas estimaciones le atribuyen alrededor de 16.000 años, aunque esa cifra no tiene la precisión de un conteo de anillos.

El Abuelo, el ejemplar milenario de Argentina

Argentina también conserva un árbol extraordinariamente antiguo. En el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, crece el ejemplar conocido como Alerce Abuelo, que supera los 2.600 años.

Pertenece a la misma especie que el Gran Abuelo chileno. Los alerces crecen con mucha lentitud: el diámetro de su tronco puede aumentar apenas uno o dos milímetros por año.

El bosque que lo rodea forma parte de la selva valdiviana y está protegido dentro de un parque declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

¿Por qué algunos árboles viven durante tantos milenios?

Árboles y sol.

No existe una sola explicación. Los pinos longevos de Estados Unidos sobreviven en ambientes fríos, secos y con pocos competidores. Los alerces patagónicos, en cambio, crecen en bosques muy húmedos y producen una madera resistente.

El crecimiento lento también puede favorecer la longevidad. Un árbol que utiliza sus recursos de manera pausada desarrolla tejidos densos y puede soportar mejor ciertos daños, enfermedades y períodos desfavorables.

Además, los árboles clonales poseen otra estrategia: reemplazan sus troncos sin perder el antiguo sistema de raíces. Así, la planta continúa viva aunque ninguna de sus partes visibles tenga la edad total del organismo.

Los anillos y las raíces de los árboles más antiguos del mundo conservan información sobre sequías, temperaturas, incendios y otros cambios ambientales. Protegerlos no solo permite cuidar ejemplares extraordinarios: también ayuda a preservar archivos naturales de miles de años de historia.

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