Para entender cómo se forman las nubes, primero hay que mirar hacia la superficie terrestre. El calor del Sol provoca que parte del agua de océanos, ríos, lagos y plantas pase al aire en forma de vapor mediante la evaporación y la transpiración.
Ese vapor es invisible. Las formas blancas o grises aparecen cuando el aire húmedo asciende, se enfría y parte del agua vuelve al estado líquido o forma pequeños cristales de hielo. Las nubes, por lo tanto, no son grandes masas de vapor.
Cómo se forman las nubes paso a paso

El aire cercano al suelo puede calentarse y comenzar a subir porque es menos denso que el aire frío. También puede elevarse al encontrarse con una montaña o cuando una masa de aire cálido choca con otra más fría.
A medida que asciende, la presión disminuye. Entonces, el aire se expande y se enfría. Cuando alcanza el punto de saturación, el vapor se condensa alrededor de partículas microscópicas presentes en la atmósfera. Pueden ser restos de polvo, sal marina o humo.
El proceso puede resumirse en cuatro etapas:
- Evaporación: el agua líquida se convierte en vapor.
- Ascenso: el aire cálido y húmedo sube por calentamiento, relieve o encuentro de masas de aire.
- Enfriamiento: al expandirse en zonas de menor presión, pierde temperatura.
- Condensación: el vapor forma gotas o cristales de hielo alrededor de pequeñas partículas.
La Organización Meteorológica Mundial define las nubes como conjuntos visibles de partículas de agua líquida o hielo suspendidas en la atmósfera. Pueden adoptar formas diferentes según la altura, la temperatura y los movimientos del aire.
¿Por qué algunas nubes producen lluvia?
Dentro de una nube, las gotas chocan y se unen. Cuando crecen lo suficiente para que las corrientes de aire ya no puedan sostenerlas, caen por efecto de la gravedad. Según la temperatura, pueden llegar a la superficie como lluvia, nieve o granizo.
No todas las nubes producen precipitaciones. Los cirros, formados principalmente por cristales de hielo a gran altura, suelen ser delgados. Los estratos se extienden como mantos y los cúmulos tienen aspecto algodonoso. Si estos últimos crecen mucho en sentido vertical, pueden convertirse en cumulonimbos y generar tormentas.
¿Por qué las nubes parecen flotar?

Las gotas que las forman son muy pequeñas y caen lentamente. Las corrientes ascendentes pueden mantenerlas suspendidas y, además, una nube cambia de manera constante: algunas gotas se condensan mientras otras se evaporan.
Por eso, sus bordes se transforman, se desplazan y desaparecen. Aunque parezcan objetos sólidos, las nubes son regiones del aire donde millones de partículas de agua se forman, se mueven y vuelven a cambiar de estado.

