Los ocho planetas del Sistema Solar giran sobre sus propios ejes, pero ninguno lo hace exactamente a la misma velocidad. Por eso, un día puede durar desde unas pocas horas hasta varios meses terrestres, según el mundo que observemos.
También todos recorren una órbita alrededor del Sol. Ese movimiento determina la duración del año y produce diferencias todavía mayores: Mercurio completa su recorrido en 88 días terrestres, mientras Neptuno necesita alrededor de 165 años.
¿Cuánto duran los días en los planetas?
Hay más de una forma de definir un "día". El día solar mide aproximadamente el tiempo entre dos pasos consecutivos del Sol por una misma posición del cielo; el día sideral corresponde a una rotación completa respecto de las estrellas lejanas.
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¿Por qué los planetas no chocan con el Sol?
En la Tierra, por ejemplo, el día sideral es de unas 23 horas y 56 minutos, aunque nuestro día solar medio dura 24 horas. Y las diferencias con los otros planetas son enormes:
- Mercurio: 1.408 horas por rotación; su año dura 88 días terrestres.
- Venus: 5.832 horas; su año, 225 días.
- Tierra: aproximadamente 24 horas; su año, unos 365 días.
- Marte: cerca de 25 horas; su año alcanza 687 días terrestres.
- Júpiter: aproximadamente 10 horas; tarda 4.333 días terrestres en orbitar el Sol.
- Saturno: unas 11 horas; su año dura 10.756 días.
- Urano: cerca de 17 horas; necesita 30.687 días para completar su órbita.
- Neptuno: unas 16 horas; su año alcanza 60.190 días terrestres.
Mercurio tiene además una particularidad: aunque tarda unos 59 días terrestres en girar sobre sí mismo, el ciclo completo de amanecer a amanecer dura 176 días terrestres debido a la combinación entre su rotación y su movimiento orbital.
¿Por qué cada planeta gira a una velocidad diferente?

La distancia al Sol no determina directamente cuánto dura un día. Los planetas se formaron hace unos 4.600 millones de años dentro de un disco de gas y polvo que giraba alrededor del joven Sol. Durante ese proceso, el material chocó, se acumuló y transfirió movimiento de distintas maneras.
Las colisiones posteriores y las fuerzas gravitatorias también pudieron cambiar la rotación. Venus es un buen ejemplo: gira extremadamente despacio y en sentido contrario al de la mayoría de los planetas. Grandes impactos y las mareas ejercidas sobre su densa atmósfera pudieron intervenir en esa evolución.
Los gigantes gaseosos presentan el extremo opuesto. Júpiter, el planeta más grande, completa una rotación en apenas unas diez horas. Saturno necesita alrededor de once. Es decir, estar lejos del Sol no implica necesariamente tener días más largos.
¿Por qué los años sí son más largos lejos del Sol?
Aquí la distancia sí resulta fundamental. Un año es el tiempo necesario para completar una vuelta alrededor del Sol. Los planetas exteriores deben recorrer órbitas muchísimo mayores que los interiores.
Además, la gravedad solar disminuye con la distancia y los planetas alejados se desplazan más lentamente por sus órbitas. Las leyes de Kepler muestran que cuanto mayor es una órbita, mayor es su período.
Por eso Mercurio celebra un "año" cada 88 días terrestres, mientras que en Neptuno hay que esperar unos 60.190 días, equivalentes a casi 165 años terrestres, para completar una sola vuelta al Sol.