¿Qué decía la teoría de la generación espontánea y por qué ya no tiene validez científica? - Billiken
 

¿Qué decía la teoría de la generación espontánea y por qué ya no tiene validez científica?

qué es la teoría de la generación espontánea
Durante siglos se creyó que algunos seres vivos podían nacer de la materia sin vida, hasta que varios experimentos demostraron lo contrario.
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La generación espontánea fue una de las ideas más aceptadas durante siglos para explicar el origen de ciertos seres vivos. Según esta teoría, algunos animales y plantas podían aparecer de manera espontánea a partir de materia orgánica, materia inorgánica o una combinación de ambas.

La idea puede parecer extraña hoy, pero durante mucho tiempo resultó convincente. En una época sin microscopios modernos ni conocimientos sobre bacterias, huevos, larvas o microorganismos, muchas personas creían que los gusanos nacían automáticamente de la carne podrida o que ciertos insectos surgían del barro.

La teoría tuvo gran aceptación hasta finales de la Edad Media. Desde entonces, se descubrió que todo ser vivo proviene de otro ser vivo anterior.

¿Qué sostenía la teoría de la generación espontánea?

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La teoría de la generación espontánea afirmaba que la vida podía originarse de forma directa a partir de materia sin vida. No negaba que los animales se reprodujeran, pero sostenía que, en algunos casos, ciertas criaturas podían aparecer sin padres, por decirlo de alguna manera.

Aristóteles fue uno de los pensadores antiguos que sostuvo esta explicación. El famoso filósofo griego creía que la materia podía contener un "principio activo" capaz de originar vida.

Con esa lógica, durante siglos se interpretaron observaciones cotidianas como pruebas. Si aparecían gusanos en la carne, moscas cerca de restos orgánicos o pequeños animales en ambientes húmedos, se pensaba que habían surgido espontáneamente.

Quiénes la sostenían y por qué parecía creíble

La generación espontánea no fue defendida solo en la Antigüedad. Como explica la Enciclopedia Concepto, también fue aceptada por pensadores de los siglos XVII y XVIII, como Francis Bacon, René Descartes e Isaac Newton, en un tiempo en que la microbiología todavía no estaba desarrollada.

Su fuerza estaba en la observación directa, aunque esa observación era incompleta. Las personas veían aparecer organismos donde antes no los habían visto, pero no podían detectar huevos microscópicos, esporas, bacterias o contaminación del aire. Algunos ejemplos históricos de esa creencia fueron:

  • Gusanos en carne en descomposición, interpretados como vida nacida de la putrefacción.
  • Ratones en depósitos de trigo, explicados como resultado de mezclas de ropa, sudor y granos.
  • Microorganismos en caldos, considerados durante un tiempo como seres surgidos de la materia.

El caso de los caldos fue especialmente importante, porque abrió una discusión científica más compleja: aunque Redi había trabajado con organismos visibles, todavía faltaba explicar el origen de los microorganismos.

Cómo y cuándo empezó a refutarse

Uno de los primeros golpes fuertes contra la teoría llegó en 1668, con Francesco Redi. El médico italiano colocó carne en recipientes abiertos, cerrados y cubiertos con gasa; observó que las larvas aparecían cuando las moscas podían llegar a la carne, no por generación espontánea.

Más tarde, Lazzaro Spallanzani realizó experimentos con caldos calentados y sellados. Según Concepto, mostró que los microorganismos no nacían espontáneamente de la materia, sino que provenían de otros microorganismos.

Sin embargo, la discusión continuó porque algunos sostenían que el aire era necesario para que surgiera la vida. Por eso, el experimento definitivo necesitaba permitir la entrada de aire, pero impedir el ingreso de partículas contaminantes.

¿Por qué ya no tiene validez científica?

científico Louis Pasteur
Louis Pasteur (1885), por Albert Edelfelt. Fuente: Wikimedia Commons.

Louis Pasteur resolvió esa dificultad en el siglo XIX con sus famosos matraces de cuello de cisne. Hirvió caldo en recipientes de cuello largo y curvo: el aire podía entrar, pero los microbios quedaban atrapados y no llegaban al líquido.

Mientras el cuello permanecía intacto, el caldo se mantenía estéril. Cuando se rompía o se inclinaba el matraz y las partículas llegaban al líquido, aparecían microorganismos. Así demostró que no surgían "de la nada", sino desde el exterior.

Experimentos como el de Pasteur fueron claves para desplazar la generación espontánea, junto con el desarrollo posterior de la teoría germinal y la teoría celular. Desde entonces, la biología sostiene que los seres vivos proceden de otros seres vivos, aunque el origen primero de la vida siga siendo una pregunta científica distinta.

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