Un telescopio espacial logró identificar la galaxia de origen de una de las señales más misteriosas conocidas por la astronomía. Se trata de FRB 20240304B, una ráfaga rápida de radio con un nombre poco cool detectada en 2024 que viajó durante más de 10.000 millones de años antes de llegar hasta nosotros.
El telescopio espacial James Webb permitió confirmar que esa señal surgió cuando el Universo tenía apenas unos 3.000 millones de años. Cuando era joven, se podría decir.
Las ráfagas rápidas de radio, conocidas como FRB, son emisiones intensas de ondas de radio que duran apenas milisegundos. Fueron descubiertas en 2007 y todavía no se sabe con certeza qué fenómenos las producen.
¿Qué detectó primero esta señal tan lejana?
FRB 20240304B fue registrada el 4 de marzo de 2024 por el proyecto MeerTRAP, que utiliza el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica. Los datos indicaban que podía ser la ráfaga rápida de radio más lejana detectada hasta entonces.
Los astrónomos consiguieron ubicar con precisión el punto del cielo desde donde había llegado. Sin embargo, los grandes telescopios terrestres no lograban ver ninguna galaxia en esa posición. Para conocer realmente su distancia, era necesario identificar el lugar donde se había originado. Ahí entró en escena el James Webb.
¿Cómo encontró el telescopio espacial la galaxia de origen?
La cámara infrarroja NIRCam del James Webb detectó una galaxia extremadamente tenue justo en la posición de la ráfaga. Después, NIRSpec analizó su luz y midió su corrimiento al rojo, un efecto que permite calcular cuánto se ha expandido el Universo desde que esa luz comenzó su viaje.

El resultado fue un corrimiento al rojo de 2,148. Esa cifra indica que la galaxia existía cuando habían pasado sólo unos 3.000 millones de años desde el Big Bang. Por eso, la señal recorrió el espacio durante más de 10.000 millones de años antes de alcanzar la Tierra.
La galaxia también sorprendió a los científicos: era una galaxia enana con formación activa de estrellas y tenía una masa unas 1.000 veces menor de la que esperaban para un sistema asociado a una FRB tan lejana.
¿Qué pudo producir la señal que encontró el telescopio espacial?
El origen exacto de las ráfagas rápidas de radio todavía es un misterio. Una hipótesis propone que algunas pueden producirse cuando dos estrellas de neutrones terminan fusionándose. Otra apunta a los magnetares, estrellas de neutrones jóvenes con campos magnéticos extremadamente intensos.
En este caso, la galaxia donde apareció FRB 20240304B contiene estrellas jóvenes y parece haberse formado con rapidez. Eso hace menos probable que la ráfaga surgiera de una fusión de estrellas de neutrones, porque esos sistemas suelen necesitar muchísimo tiempo antes de chocar.
Mirá También

Telescopio Polo Sur, la megaestructura que se encuentra activa en el lugar más meridional del planeta
En cambio, los resultados son compatibles con la posibilidad de que un magnetar joven haya producido la señal. Aun así, los investigadores aclaran que no es una prueba definitiva.
¿Por qué una señal de milisegundos puede revelar tanto?
Aunque dura poquísimo, una ráfaga rápida de radio atraviesa enormes regiones del espacio antes de llegar a la Tierra. Durante ese viaje, sus ondas atraviesan materia que puede ser muy difícil de observar directamente.
Por eso los astrónomos comparan estas señales con una especie de “linterna cósmica”: la forma en que llegan permite reconstruir parte del material que encontraron en el camino. En FRB 20240304B, los científicos detectaron la huella de dos grandes estructuras cósmicas, incluido un cúmulo de galaxias previamente desconocido. Estas observaciones pueden ayudar a estudiar la llamada red cósmica y la materia distribuida entre las galaxias.
