¿Por qué tenemos sueños mientras dormimos? - Billiken
 

¿Por qué tenemos sueños mientras dormimos?

El cerebro continúa activo mientras dormimos y puede generar historias, imágenes y emociones. Aunque la ciencia ya identificó patrones cerebrales relacionados con los sueños, todavía debate cuál es su función.
Saber Más
Google Logo

Seguí a Billiken
en Google

Saber Más

Una persona puede volar sobre una ciudad, conversar con alguien que vive a miles de kilómetros y, segundos después, aparecer en un lugar completamente diferente. Durante los sueños, nuestro cerebro construye experiencias que pueden resultar tan extrañas como convincentes.

Durante mucho tiempo se pensó que soñar estaba relacionado exclusivamente con una etapa denominada sueño REM, caracterizada por movimientos rápidos de los ojos y una intensa actividad cerebral. Hoy sabemos que la historia es más compleja: los sueños también pueden aparecer durante otras fases del descanso.

Lo que todavía no está completamente resuelto es por qué soñamos. Existen distintas hipótesis relacionadas con la memoria, las emociones y el procesamiento de experiencias, pero ninguna explica por sí sola todos los sueños.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando tenemos sueños?

Dormir.

Nuestro cerebro no se “apaga” cuando dormimos. A lo largo de la noche atraviesa diferentes etapas que se repiten en ciclos y presentan patrones particulares de actividad.

Una de ellas es el sueño REM, sigla inglesa de Rapid Eye Movement (“movimiento ocular rápido”). Suele aparecer por primera vez aproximadamente entre 70 y 90 minutos después de quedarnos dormidos y vuelve a repetirse durante la noche. En esta etapa, el cerebro presenta una intensa actividad y los sueños suelen ser especialmente vívidos.

Sin embargo, investigaciones más recientes demostraron que también podemos soñar durante el sueño no REM. En general, las experiencias REM tienden a ser más visuales, emocionales y extrañas, mientras que las del no REM suelen parecerse más a pensamientos o escenas fragmentadas.

Algunas características conocidas son:

  • Los sueños aparecen tanto en fases REM como no REM;
  • Durante REM suelen ser más vívidos y emocionalmente intensos;
  • No recordar haber soñado no significa que esa noche no hayan existido sueños;
  • Distintas experiencias vividas durante el día pueden reaparecer transformadas mientras dormimos.

¿Dónde se originan los sueños?

Los científicos pueden estudiar el cerebro dormido mediante técnicas como el electroencefalograma (EEG), que registra la actividad eléctrica, y la resonancia magnética funcional.

Un estudio publicado en Nature Neuroscience en 2017 encontró una pista especialmente interesante. Los investigadores despertaron repetidamente a personas mientras dormían y les preguntaron si habían estado soñando. Luego compararon esas respuestas con la actividad cerebral inmediatamente anterior.

Descubrieron que la presencia de sueños estaba relacionada con determinados patrones de actividad en una zona posterior de la corteza cerebral. Esta región fue denominada “posterior hot zone” o “zona caliente posterior”.

Además, ciertos patrones permitían anticipar si la persona reportaría haber soñado al despertarse, independientemente de que estuviera atravesando sueño REM o no REM.

¿Para qué podrían servir los sueños?

Sueños mientras dormimos.

Esta sigue siendo una de las grandes preguntas.

Distintas investigaciones relacionan la actividad onírica con el procesamiento de emociones, recuerdos y experiencias recientes. El estrés también puede modificar los sueños y volverlos más intensos, negativos o fáciles de recordar.

También existe una relación general entre el sueño y la memoria. El sueño REM activa regiones cerebrales relacionadas con el aprendizaje y que un descanso insuficiente puede afectar la memoria y el rendimiento. Sin embargo, eso no demuestra que cada sueño particular cumpla necesariamente una función específica.

Por eso conviene diferenciar dos preguntas: sabemos bastante sobre para qué sirve dormir, pero todavía resulta mucho más difícil establecer exactamente para qué sirve soñar.

¿Qué preguntas sobre los sueños siguen sin respuesta?

Una dificultad fundamental es que un sueño no puede observarse directamente. Los científicos registran la actividad cerebral, pero para conocer el contenido necesitan despertar a la persona y pedirle que lo relate. Ese recuerdo puede ser incompleto o desaparecer rápidamente.

Tampoco existe todavía una teoría única que explique por qué el cerebro genera historias tan elaboradas, por qué algunos sueños parecen relacionados con situaciones recientes y otros combinan recuerdos de maneras completamente inesperadas.

Incluso recordar un sueño depende de numerosos factores. Podemos despertarnos convencidos de haber vivido una aventura larguísima y, pocos minutos después, conservar apenas una imagen.

Por eso, la ciencia avanzó enormemente desde que en 1953 Eugene Aserinsky y Nathaniel Kleitman describieron el sueño REM y abrieron una nueva etapa en el estudio científico de los sueños. Pero más de siete décadas después, aquello que nuestro cerebro imagina mientras dormimos sigue siendo uno de sus fenómenos más difíciles de explicar por completo.

    Vínculo copiado al portapapeles.

    3/9

    Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

    Ant Sig