¿Por qué existen lagos de color rosa? - Billiken
 

¿Por qué existen lagos de color rosa?

lago
La combinación de alta salinidad, intensa evaporación y microorganismos productores de pigmentos puede transformar completamente el color de un lago.
Naturaleza
Agregar como fuente preferida en Google
Naturaleza

En diferentes regiones del planeta existen lagos cuyo color parece imposible: en lugar de azul, verde o marrón, presentan tonos rosados que pueden variar desde un rosa pálido hasta un intenso fucsia. Australia reúne algunos de los ejemplos más famosos, aunque el fenómeno también aparece en otros continentes.

El secreto de los lagos rosas se encuentra en una combinación muy particular de elevada salinidad, luz solar, temperatura, composición química y organismos microscópicos. En muchos casos, el verdadero color no procede directamente de los minerales del agua, sino de seres diminutos que prosperan precisamente gracias a esas condiciones extremas.

¿Por qué los lagos rosas tienen ese color?

Senegal.

Muchos de estos lagos son hipersalinos, es decir, tienen concentraciones de sales mucho mayores que las habituales en el agua dulce e incluso, en algunos casos, superiores a las del océano.

Cuando el agua se evapora intensamente y el lago recibe pocos aportes de agua dulce, las sales y otros minerales disueltos quedan cada vez más concentrados. Es un ambiente difícil para numerosas especies, pero ideal para ciertos organismos halófilos, especializados en vivir con grandes cantidades de sal.

Entre los protagonistas del fenómeno aparecen:

  • Dunaliella salina: una microalga capaz de producir grandes cantidades de carotenoides.
  • Salinibacter: bacterias adaptadas a ambientes muy salinos y asociadas con pigmentaciones rojizas o anaranjadas.
  • Haloarqueas: microorganismos que pueden fabricar pigmentos como bacterioruberina y otros carotenoides.
  • Sales y minerales: no siempre producen el rosa directamente, pero crean las condiciones químicas que seleccionan a estos organismos.

Los carotenoides son pigmentos naturales. El betacaroteno, por ejemplo, también participa en el color anaranjado de las zanahorias. En estos microorganismos cumple funciones importantes, entre ellas protegerlos frente a una radiación solar intensa. Cuando alcanzan grandes concentraciones, millones de células pigmentadas pueden modificar la apariencia de todo el lago.

El extraordinario caso del lago Hillier

Lago rosa en Australia.

Uno de los lagos rosas más conocidos es el lago Hillier, situado en Middle Island, frente a la costa de Australia Occidental. Tiene aproximadamente 600 metros de largo y 250 de ancho y se hizo famoso por el contraste entre sus aguas rosadas, el bosque que lo rodea y el azul intenso del océano cercano.

Durante años se propusieron distintas explicaciones para su color. Una investigación metagenómica publicada en 2022 permitió estudiar detalladamente su comunidad microscópica. Los científicos encontraron bacterias, arqueas, algas y virus, además de numerosos microorganismos capaces de producir pigmentos.

Entre ellos identificaron géneros como Dunaliella, Salinibacter, Halobacillus, Psychroflexus y Halorubrum. El trabajo concluyó que el sorprendente color de Hillier probablemente no depende de una sola especie, sino de una comunidad completa de organismos productores de pigmentos.

Son organismos llamados extremófilos porque sobreviven en ambientes que resultarían hostiles para gran parte de la vida conocida.

¿Los lagos rosas pueden dejar de ser rosados?

Sí. Y esta característica demuestra que su color depende de un equilibrio ambiental muy delicado.

National Geographic informó en 2025 que algunos famosos lagos rosados de Australia Occidental habían perdido temporal o permanentemente su tonalidad debido a cambios en la salinidad. Uno de los casos más llamativos fue el antiguo Pink Lake, cerca de Esperance. La extracción intensiva de sal modificó sus condiciones y favoreció a otros microorganismos, hasta que el lago adquirió un aspecto azulado o grisáceo.

Ese mismo año, el lago Hillier también perdió parte de su característico rosa después de recibir una cantidad excepcional de lluvia. El ingreso de agua dulce redujo la concentración de sales y alteró el equilibrio entre los organismos que viven allí. Los investigadores consideran posible que recupere su color si la evaporación vuelve a elevar la salinidad.

Este fenómeno permite entender por qué no todos los lagos salados son rosados y por qué un mismo lago puede modificar su aspecto. Para conseguir esas tonalidades deben combinarse varios factores: cantidad de agua, evaporación, sales minerales, temperatura, luz y una comunidad adecuada de microorganismos.

Por eso, los lagos rosas son mucho más que paisajes llamativos. Funcionan como enormes laboratorios naturales donde puede observarse cómo algunos de los organismos más resistentes del planeta transforman un ambiente extremo hasta cambiar, literalmente, el color del agua.

    Vínculo copiado al portapapeles.

    3/9

    Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

    Ant Sig