Una fe de erratas es una lista en la que se señalan equivocaciones detectadas en una publicación y se indica cómo deberían corregirse. Tradicionalmente aparece al comienzo o al final de un libro, aunque también puede incorporarse como una hoja separada.
Su utilidad resulta especialmente clara en los textos impresos: si un error se descubre cuando cientos o miles de ejemplares ya están terminados, corregir cada página implicaría volver a imprimir parte o toda la edición. La fe de erratas permite informar la corrección sin llegar a ese extremo.
¿Qué significa "fe de erratas"?
Una errata es, en sentido editorial, una equivocación material o tipográfica producida involuntariamente al escribir, componer o imprimir un texto. Puede tratarse, por ejemplo, de una letra cambiada, una palabra mal escrita o una cifra transcripta incorrectamente.
La palabra procede del latín errata, que puede traducirse como "cosas erradas" o "equivocaciones". "Fe", por su parte, tiene en esta expresión el sentido de testimonio, certificación o constancia, parecido al que conserva la frase "dar fe".
Por eso, la fórmula no se refiere a una creencia religiosa. En su uso actual, identifica un documento que deja constancia de determinadas erratas y de la forma correcta en que debe leerse el texto.
¿Cuál es el origen de la fe de erratas?

Su historia está muy vinculada al desarrollo de la imprenta, que desde mediados del siglo XV permitió producir numerosos ejemplares de un mismo libro mediante tipos móviles. Ese avance también multiplicó la posibilidad de que un error de composición apareciera repetido en toda una tirada.
En España, la expresión tiene además un origen legal concreto. La Pragmática de 1558 estableció que un corrector debía comparar el texto original autorizado con un ejemplar ya impreso y certificar que ambos coincidían. El documento firmado y fechado se incluía entre los preliminares de la obra.
Curiosamente, aquella fe de erratas podía mencionar equivocaciones, pero su función principal era certificar la fidelidad de la impresión al original. Este requisito legal fue eliminado en 1763.
¿Qué tipo de errores puede corregir?
En el sentido editorial moderno, una fe de erratas sirve principalmente para enmendar defectos puntuales que no modifican sustancialmente el contenido. Por ejemplo:
- Una palabra escrita incorrectamente;
- Un número, fecha o referencia transcripto de forma equivocada;
- Un problema de puntuación o composición tipográfica;
- Una palabra omitida o colocada en un lugar incorrecto.
Además, FundéuRAE recomienda distinguir entre fe de erratas y fe de errores. La primera se refiere a equivocaciones materiales de una publicación; la segunda puede utilizarse para rectificar información o contenido que era incorrecto, especialmente en medios periodísticos.

