Si se observa un mapamundi clásico, puede surgir una pregunta desconcertante: ¿Groenlandia es casi tan grande como África? La imagen parece sugerirlo. Sin embargo, la comparación real es muy distinta. África tiene una superficie cercana a los 30,4 millones de kilómetros cuadrados, mientras que Groenlandia ronda los 2,17 millones. Es decir, el continente africano es aproximadamente 14 veces más grande.
Entonces, ¿por qué nuestros ojos reciben otra impresión? La respuesta está en las proyecciones cartográficas, los métodos que permiten trasladar la superficie curva de la Tierra a una hoja, una pantalla o un mapa mural. El problema es que no existe una forma de “aplanar” el planeta sin deformar algo en el proceso.
¿Por qué Groenlandia se agranda en algunos mapas?

Uno de los mapamundis más conocidos utiliza la proyección de Mercator, creada por el cartógrafo Gerardus Mercator en 1569. Fue diseñada principalmente para facilitar la navegación: conserva los ángulos y permite representar determinados rumbos de brújula mediante líneas rectas.
Esa ventaja tiene un precio. La proyección altera las superficies y la distorsión aumenta a medida que uno se aleja de la línea del ecuador. Por eso, regiones situadas en latitudes altas, como Groenlandia, Canadá o el norte de Rusia, aparecen mucho más grandes de lo que son en comparación con territorios cercanos al ecuador.
Mirá También

¿Cómo se inventaron los mapas a escala?
Groenlandia y África: una diferencia enorme de tamaño
La comparación entre ambos territorios permite entender el efecto con claridad. Según BBC Mundo, en un mapamundi basado en Mercator Groenlandia y África pueden parecer de dimensiones similares, aunque el continente africano es alrededor de 14 veces mayor.
La razón está en cómo se dibujan los meridianos. En la Tierra real, esas líneas imaginarias se acercan entre sí hasta encontrarse en los polos. En la proyección de Mercator, en cambio, aparecen como líneas paralelas. Para mantener los ángulos, las zonas cercanas a los polos deben estirarse cada vez más.
Tres datos ayudan a poner la diferencia en perspectiva:
- África: cerca de 30,4 millones de kilómetros cuadrados.
- Groenlandia: alrededor de 2,17 millones de kilómetros cuadrados.
- Proporción: dentro de la superficie de África cabrían aproximadamente 14 Groenlandias.
Así, Groenlandia no es pequeña. De hecho, es considerada la isla más grande del mundo —Australia se clasifica como continente—, pero su aspecto gigantesco en ciertos mapas no refleja correctamente su tamaño en relación con otras regiones.
¿Todos los mapas deforman el planeta?

Sí, aunque eso no significa que todos los mapas estén mal hechos. Cada proyección cartográfica prioriza determinadas características y sacrifica otras. Algunas buscan conservar mejor las áreas; otras, las formas, las distancias o las direcciones.
Por ejemplo, las llamadas proyecciones equivalentes o de igual área mantienen las proporciones relativas de las superficies. En ellas, África aparece claramente mucho más grande que Groenlandia, aunque a cambio las formas de algunos territorios pueden verse estiradas o comprimidas.
Existen también proyecciones que buscan un equilibrio entre diferentes tipos de deformación. La elección depende, entonces, del objetivo: un mapa diseñado para facilitar la navegación no necesariamente será el más apropiado para comparar el tamaño de países y continentes.
Groenlandia demuestra por qué un mapa no es una fotografía
Esta curiosidad sirve para recordar una idea fundamental de la cartografía: un mapa es una representación del mundo, no una copia exacta. Pasar de una superficie aproximadamente esférica a un rectángulo obliga a tomar decisiones matemáticas.
Por eso, si queremos comparar el tamaño de países, islas o continentes, resulta más útil observar un globo terráqueo o utilizar una proyección que conserve las áreas. Groenlandia seguirá viéndose como lo que realmente es, una isla enorme, pero África recuperará visualmente su verdadera escala: la de un continente aproximadamente 14 veces más grande.
