El kendo es un arte marcial japonés que conserva parte de la tradición de los samuráis, los guerreros que protagonizaron siglos de historia de Japón. Sus practicantes utilizan espadas de bambú, llevan armaduras protectoras y se enfrentan en combates donde la precisión es tan importante como la velocidad.
Aunque sus raíces son antiguas, el kendo actual no es exactamente igual a la esgrima de los samuráis: es el resultado de siglos de transformaciones. Y, además, se expandió por todo el mundo, llegando incluso a la Argentina.
¿Qué es el kendo y qué significa su nombre?
El kendo es una disciplina que combina técnicas de esgrima con enseñanzas sobre el respeto, la concentración y el autocontrol. La palabra japonesa significa «camino de la espada» y procede de ken, que significa espada, y dō, que puede traducirse como camino o vía.
Sus practicantes, llamados kendokas, entrenan en espacios conocidos como dōjō. Allí aprenden movimientos, desplazamientos y técnicas de ataque, pero también normas de cortesía. Por ejemplo, antes y después de enfrentarse, los competidores realizan una reverencia como señal de respeto.
Según la Federación Japonesa de Kendo, su objetivo no es solamente ganar un combate: también busca desarrollar el carácter mediante la práctica constante.
¿Cómo nació el kendo a partir de las técnicas de los samuráis?

Durante siglos, los samuráis aprendieron a manejar espadas de metal, especialmente la katana. Estas técnicas de esgrima se conocían como kenjutsu y se enseñaban en distintas escuelas.
Durante el período Edo (1603-1868), cuando Japón atravesó una etapa prolongada de relativa paz, los entrenamientos comenzaron a cambiar. Las escuelas incorporaron progresivamente espadas de bambú y protecciones que permitían practicar golpes sin utilizar hojas afiladas.
Más adelante, durante la modernización japonesa, desapareció la antigua clase de los samuráis. Las técnicas tradicionales continuaron transformándose y, a comienzos del siglo XX, se consolidó el nombre kendo para identificar esta práctica.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la disciplina se reorganizó en Japón. En 1952 se creó la Federación Japonesa de Kendo, que contribuyó a difundirla como actividad deportiva y educativa.
No mucho más tarde, el kendo llegó a Argentina. Según la Federación Argentina de Kendo, sus antecedentes locales se remontan a 1967 y las clases organizadas para socios de la Asociación Japonesa comenzaron en 1969. Actualmente, se practica en distintas provincias y cuenta con representantes en competencias internacionales.
¿Cómo se practica el kendo y qué elementos se utilizan?

Los combates se realizan con un shinai, una espada flexible formada generalmente por cuatro varillas de bambú. Para reducir el riesgo de lesiones, los participantes utilizan una armadura llamada bōgu, que incluye:
- Men: protección de la cabeza y el rostro.
- Kote: guantes que protegen las manos y las muñecas.
- Dō y tare: protecciones del torso, la cintura y la parte superior de las piernas.
Los golpes válidos se dirigen a zonas específicas, como la cabeza, las muñecas y el torso. También existen estocadas reglamentadas hacia la garganta, reservadas a practicantes con preparación adecuada.
Para obtener un punto, conocido como ippon, no alcanza con tocar al rival: se evalúan la técnica, la postura, la energía y el control del movimiento. Habitualmente gana quien consigue primero dos puntos.
