Los colores están en todas partes: en el cielo, las plantas, los animales, la ropa y las pantallas. Sin embargo, lo que vemos es apenas una parte muy pequeña de un fenómeno mucho más amplio.
La luz forma parte del espectro electromagnético, que incluye distintos tipos de radiación. Algunas pueden ser percibidas por el ojo humano, pero otras, como los rayos X, las ondas de radio, la luz ultravioleta o la infrarroja, son invisibles para nosotros.
¿Qué es el espectro visible?

El espectro visible es la parte de la radiación electromagnética que nuestros ojos transforman en colores. Cada color se relaciona con una longitud de onda diferente: las más cortas se perciben hacia el violeta y las más largas, hacia el rojo.
Cuando la luz blanca atraviesa un prisma o gotas de agua en la atmósfera, puede separarse en distintos colores. Por eso vemos un arcoíris: la luz del Sol se refracta y se descompone en una serie continua de tonos.
Aunque solemos nombrar rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta, el espectro no está dividido en franjas rígidas. En realidad, los colores cambian de manera gradual, como una transición suave entre una longitud de onda y otra.
¿Qué es el espectro electromagnético?

El espectro electromagnético reúne todas las formas de radiación electromagnética, ordenadas según su longitud de onda o frecuencia. La luz visible está dentro de ese conjunto, pero no lo ocupa completo, ya que también están:
- Ondas de radio: tienen longitudes de onda muy grandes y se usan en comunicaciones.
- Microondas: se emplean en hornos, radares y transmisión de datos.
- Infrarrojo: está asociado al calor y no puede ser visto por el ojo humano.
- Luz visible: es la única parte que percibimos como colores.
- Ultravioleta: tiene longitudes de onda más cortas que el violeta visible.
- Rayos X y gamma: poseen mucha energía y tampoco son visibles.
¿Por qué no vemos todos los colores?
No vemos todos los "colores" posibles porque nuestros ojos tienen límites biológicos. La retina posee células sensibles a la luz, pero no responde a cualquier longitud de onda del espectro electromagnético.
Por debajo del violeta visible aparece la radiación ultravioleta; por encima del rojo visible, la infrarroja. Concepto explica que esas regiones quedan fuera del espectro visible humano, aunque existan y puedan medirse con instrumentos.
Además, no todas las personas perciben exactamente igual. No existen límites absolutos para el espectro visible: un ojo humano típico responde aproximadamente entre 380 y 750 nanómetros, pero ese rango puede variar levemente.
Mirá También

El teorema de los cuatro colores: qué dice la extraña regla matemática que ningún mapa puede romper
¿Existen colores que otros seres vivos sí pueden ver?
Algunos animales perciben regiones de la luz que para nosotros son invisibles. Ciertas aves, insectos y otros seres vivos pueden detectar radiación ultravioleta, lo que les permite reconocer señales en flores, plumajes o superficies que los humanos no vemos.
También existen cámaras, telescopios y sensores capaces de registrar radiaciones invisibles. Por eso, muchas imágenes científicas muestran "colores falsos": tonos elegidos para representar información que el ojo humano no podría captar directamente.
En ese sentido, los colores no dependen solo de la luz, sino también del observador. Para los seres humanos, el mundo visible está limitado por lo que nuestros ojos y nuestro cerebro pueden interpretar.
