Producto del pasado colonial, en el continente africano también se habla español. Pero lo curioso es que solo un país lo reconoce como idioma oficial: Guinea Ecuatorial. Este pequeño Estado ubicado en África central es una excepción dentro de un continente marcado por lenguas coloniales como el inglés, el francés y el portugués.
Vale hacer una aclaración: es el único país donde el español es un idioma oficial, pero no es el único donde se habla, ya que también es una lengua que se escucha en países como:
- Marruecos,
- Argelia,
- República Árabe Saharaui Democrática (un Estado con reconocimiento limitado).
Pero el caso de Guinea Ecuatorial es particular. Como fue colonia española hasta 1968, el español todavía se habla en sus calles, escuelas y oficinas públicas, al punto de que el país tiene la comunidad hispanohablante más grande de África. Y allí también son oficiales el francés y el portugués, además de lenguas locales como el fang y el bubi.
Guinea Ecuatorial, el hogar de la isla de Annobón

Ubicada en la costa oeste de África, Guinea Ecuatorial tiene una superficie de poco más de 28.000 kilómetros cuadrados. Su territorio incluye una parte continental (Río Muni) y varias islas, entre ellas Bioko —donde está la capital, Malabo— y Annobón, que en mayo de 2025 cobró notoriedad por declararse independiente.
A pesar de tener una de las rentas per cápita más altas del continente gracias al petróleo, el país atraviesa una profunda desigualdad social y un régimen autoritario. Su gobernante, el dictador Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, está en el poder desde 1979.
Por eso, Guinea Ecuatorial tiene una de las dictaduras más largas del mundo. La oposición política es limitada, y los medios de comunicación están muy controlados. Además, hay denuncias de represión, de pobreza y de abandono del sistema de salud.
Particularmente en la isla de Annobón, que está en el Golfo de Guinea, sus habitantes denuncian la falta de recursos, educación y salud. Hoy se sabe que la isla vive una situación crítica y ya declaró su voluntad de separarse del país.
En su momento, algunos de sus líderes incluso propusieron convertirse en un estado asociado de Argentina, lo que provocó una catarata de memes en redes sociales y el cambio de nombre de algunos lugares de la isla en Google Maps.
