Vinicunca es una de las montañas más llamativas de los Andes peruanos. También se la conoce como montaña de siete colores, montaña arcoíris o Rainbow Mountain, por las franjas rosadas, verdes, rojizas, amarillas y blanquecinas que recorren sus laderas. Está en la región de Cusco, cerca del nevado Ausangate, una montaña considerada sagrada por comunidades andinas.
Dónde está Vinicunca y qué altura tiene

Vinicunca se encuentra en los Andes del Perú, entre los distritos de Cusipata, en la provincia de Quispicanchi, y Pitumarca, en la provincia de Canchis. Su cota máxima es de 5.036 metros sobre el nivel del mar.
Algunos datos ayudan a entender por qué este lugar es tan especial:
- País: Perú.
- Región: Cusco.
- Cordillera: Andes, dentro del sistema del Vilcanota.
- Altura: más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.
- Nombres populares: montaña de siete colores, montaña arcoíris y cerro Colorado.
Por qué Vinicunca tiene tantos colores
Los colores de Vinicunca no son producto de una pintura ni de una intervención humana. Se deben a la composición mineralógica de sus laderas y al desgaste natural de rocas sedimentarias. Con el paso del tiempo, la erosión dejó a la vista capas de distintos minerales, que generan el aspecto de arcoíris terrestre.
El rosado se relaciona con arcillas rojas y arenas; el blanco, con areniscas cuarzosas y materiales ricos en carbonato de calcio; el rojo, con arcillas con hierro; el verde, con arcillas ricas en minerales ferromagnesianos; y el amarillo mostaza, con areniscas calcáreas con minerales sulfurados.
Cómo visitar Vinicunca

La visita a Vinicunca suele partir desde la ciudad de Cusco. Una ruta habitual continúa hacia Checacupe, luego hacia Pitumarca y más tarde hacia comunidades cercanas al inicio del trekking. Desde allí, el tramo final se realiza a pie o, en algunos casos, con apoyo de caballos o arrieros locales.
Por la altura, el viaje requiere preparación. Se recomienda aclimatarse antes en Cusco, llevar abrigo, agua, protector solar, calzado cómodo y bastón de trekking. Se sugiere viajar entre abril y agosto, cuando las condiciones suelen ser más favorables para la visita.
Vinicunca se volvió famosa a partir de la década de 2010, cuando comenzó a recibir cada vez más turistas atraídos por sus colores naturales. Hoy es una postal de Perú, pero también un ambiente frágil: su conservación depende de un turismo ordenado, respetuoso y consciente del valor natural de la montaña.

