Wadi Rum es uno de los paisajes más famosos de Jordania. Está en el sur del país, cerca de la frontera con Arabia Saudita y a unos 60 kilómetros al este de la ciudad de Aqaba. También se lo conoce como “Valle de la Luna”, aunque muchas personas lo asocian con Marte por el color rojizo de su arena y sus montañas.
No es un desierto plano y vacío. Su territorio está formado por valles, cañones, acantilados, arcos naturales, cuevas y enormes bloques de roca. Por esa combinación de naturaleza e historia, el área protegida de Wadi Rum fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2011.
Dónde está Wadi Rum y qué tamaño tiene

Wadi Rum se encuentra en la gobernación de Aqaba, dentro de una región de desierto montañoso. Según UNESCO, el sitio protegido abarca unas 74.000 hectáreas.
Algunos datos ayudan a dimensionarlo:
- País: Jordania.
- Ubicación: sur del país, cerca de Arabia Saudita.
- Superficie protegida: alrededor de 74.000 hectáreas.
- Reconocimiento: Patrimonio Mundial desde 2011.
- Paisajes principales: cañones, arcos naturales, farallones, cuevas y montañas de arenisca.
Historia y curiosidades de Wadi Rum
La importancia de Wadi Rum no está solo en sus paisajes. UNESCO destaca que allí se conservan petroglifos, inscripciones y restos arqueológicos que dan testimonio de 12.000 años de ocupación humana. Además, el sitio reúne cerca de 25.000 grabados rupestres y 20.000 inscripciones, elementos clave para estudiar la vida de antiguos pobladores del desierto.
También tiene una fuerte presencia cultural beduina. En la actualidad, muchas visitas se realizan con guías locales, que conocen los caminos, las formaciones rocosas y los puntos históricos del valle. Otra curiosidad es su relación con el cine: por su aspecto rojizo y extraterrestre, Wadi Rum fue elegido como escenario de películas ambientadas en otros planetas.
Cómo visitar Wadi Rum

Wadi Rum puede recorrerse desde el pueblo del mismo nombre, donde comienzan muchas excursiones. Las formas más habituales de conocerlo son en vehículos 4x4, caminatas guiadas, paseos en camello, escalada y noches en campamentos del desierto.
La visita requiere preparación: llevar agua, protección solar, abrigo para la noche y respetar las normas del área protegida. En un ambiente tan frágil, la conservación es esencial. Las huellas de vehículos, la basura o el turismo desordenado pueden alterar un paisaje que tardó millones de años en formarse y miles de años en convertirse en un archivo natural y cultural único.

