Árbol más antiguo del mundo: un ejemplar sudamericano está a punto de convertirse en el más viejo, superando a uno norteamericano - Billiken
 

Árbol más antiguo del mundo: un ejemplar sudamericano está a punto de convertirse en el más viejo, superando a uno norteamericano

Hasta ahora el ejemplar más longevo era un Pino de Cono Rizado del oeste estadounidense, pero una investigación reciente volvió a medir la edad de un famoso Ciprés Patagónico y el resultado lo señala como el más viejo del mundo. Enterate de todos los detalles en esta nota.

En el desierto del oeste de Norteamérica, más específicamente en el Parque Nacional estadounidense de la Gran Cuenca, viven los (hasta ahora) árboles más longevos del mundo.

Los árboles más viejos

La especie es conocida con el nombre de pinos de conos erizados (bristlecone pine en inglés) y viven en un paisaje de condiciones extremas, ya que además de lo desértico, su ecosistemas se extiende por encima de los 3.300 metros sobre el nivel del mar.

En este lugar se encuentra el ejemplar más antiguo del mundo: Matusalén. Ese es el nombre que recibe el árbol vivo más antiguo documentado que, según se sabe a través de los datos de los anillos de los árboles, alcanza la edad de 4853 años.

El clima es hostil donde crece el pino de cono rizado. Foto: Wikimedia Commons

Las estrategias para vivir tanto tiempo, según indican los especialistas, son especialmente tres. La priemra es el tipo de ambiente en que crece: al ser hostil hay pocos organismos que se desarrollen en el mismo espacio. Por lo tanto, hay menos amenazas. Prosperan aquí en parte porque hay muy pocas cosas que lo hagan. No hay pastos, ni arbustos, ni enfermedades, ni otras plantas que compitan por los recursos. Tampoco hay árboles en las cercanías que puedan propagar patógenos. Y principalmente, no hay personas que inicie incendios forestales.

Sin nada que los enferme y los mate, estas antiguos ejemplares pueden dedicarse plenamente a hacer año tras año lo que mejor hacen: almacenar agua en hojas en forma de agujas (que pueden durar décadas) y sumar muy poco peso cada año: el tronco crece tan lentamente que su madera se vuelve demasiado densa para que los insectos o las enfermedades puedan ingresar. Este es la segunda estrategia.

Un ejemplar antiguo de pino de cono rizado. Foto: Wikimedia Commons

Y la tercera es el "descortezamiento". Incluso cuando algunas partes del árbol mueren, el resto puede seguir viviendo gracias a las estrechas franjas de tejido vivo y corteza que conectan las raíces con las ramas altas. En algunos casos, el 95% del árbol puede estar muerto, mientras que esta pequeña parte sigue viva.

El nuevo competidor

Otra especie de arboles longevos es el Ciprés de la Patagonia (Austrocedrus chilensis), que crece sobre la cordillera de los Andes, en el sur de Argentina y Chile. Desde hace muchos años se sabe que es la segunda especie de árbol más longeva del mundo. 

A principios de la década de 1990 se identificó un ejemplar que batió el récord: contando los anillos del árbol en un muñón cortado se supo que tenía más de 3600 años.

Otro arbol de vida larga es la Secuoya Gigante (la tercera especie más longeva del mundo), cuyo más antiguo ejemplar conocido se identificó utilizando la misma metodología y se descubrió que vivió hasta los 3266 años.

Cipreses patagónicos. Foto: Wikimedia Commons

Pero este ranking está a punto de cambiar ya que hace unos pocos días, un joven científico medioambiental chileno llamado Jonathan Barichivich inventó un nuevo método para estimar la edad de los árboles, y con él ha determinado que un árbol conocido como "Alerce milenario" o "Gran abuelo" podría ser el ser vivo más antiguo de la tierra. Este gigante un gigante cuyop tronco mide más de 4 metros de diámetro podría tener la sorprendente edad de al menos 5.000 años.

Un artículo publicado en la revista Science da cuenta del descubrimiento y adelantó algo sobre la nueva herramienta desarrollada para medir la edad: mezclaron medición de datos con modelos informaticos. Los investigadores utilizaron un taladro especial para perforar y extraer una muestra del núcleo del árbol patagónico. Como el dispositivo de perforación no podía llegar al centro del árbol, combinaron los datos obtenidos de la muestra con la información de los anillos de los árboles de otras alerces, y utilizando un modelo informáticollegaron a la conclusión de que en un 80% de posibilidades, el ejemplare tiene 5.484 años.

Cabe aclarar que para realizar el cálculo de la edad del "Alerce milenario" el experto perforó con mucho cuidado el tronco: un procedimiento especialmente suave del cual el árbol se recupera rápidamente.

El científico aun no publicó su investigación en una revista especializada, que es el paso formal para anunciar su descubrimiento al mundo cientifico, por lo que aun no puede darse este cifra como válida, al menos hasta que la comunidad científica pueda analizar el proceso utilizado y darle entidad. Pero ya se ha abierto la discusión en la comunidad de estudiosos de los árboles.

Un ejemplar antiguo de Ciprés patagónico. Foto: Wikimedia Commons

La necesidad de protegerlos

En lo que sí hay acuerdo total es en la necesidad de proteger estos ejemplares. La situación del pino norteamericano es en ese caso mejor, ya que al estar en una zona aislada, y gracias a que no se divulgó su localización, la ubicación exacta del ejemplar es desconocida para la gran mayoria de las personas, y solo acceden a él unos pocos científicos par aestudiarlo.

Pero el ejemplar patagónico se convirtió en una atracción turística y eso trae un gran riesgo para su salud: la gente suele pasar por encima de sus raíces sin darse cuenta. Esto es particularmente grace ya que el árbol es muy vulnerable y solo el 28 % está realmente vivo.

La gran cantidad de turistas caminando por los alrededores está dañando activamente las últimas partes vivas del árbol. El científico espera que su descubrimiento ayuda a lograr la protección para este ejemplar.

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