El arcoíris es uno de los fenómenos naturales más llamativos del cielo. Suele aparecer cuando llueve y, al mismo tiempo, hay luz solar. Aunque parece un arco de colores ubicado a lo lejos, en realidad es un efecto óptico que depende de la posición del Sol, las gotas de agua y la persona que observa.
La luz del Sol parece blanca, pero está formada por muchos colores. Cuando esa luz entra en una gota de lluvia, no sigue un camino recto: cambia de dirección, rebota dentro de la gota y vuelve a salir separada en distintas tonalidades.
¿Cómo se forma un arcoíris?

El proceso comienza cuando los rayos solares atraviesan gotas de agua suspendidas en el aire. Al entrar en cada gota, la luz se refracta, es decir, se desvía porque pasa del aire al agua. Luego se refleja en la parte interna de la gota y, al salir, vuelve a refractarse.
Ese recorrido separa los colores porque no todos se desvían de la misma manera. El rojo, que tiene una longitud de onda más larga, se desvía menos. El violeta, con una longitud de onda más corta, se desvía más. Por eso, en el arcoíris principal, el rojo aparece en la parte exterior y el violeta en la interior.
Para que el fenómeno sea visible, deben combinarse varias condiciones:
- Debe haber gotas de agua en la atmósfera, como lluvia, llovizna, niebla o rocío.
- El Sol tiene que estar detrás del observador.
- La lluvia o las gotas deben encontrarse frente a la persona que mira.
- El cielo debe tener suficiente luz solar para que los colores se distingan.
¿Por qué el arcoíris tiene tantos colores?
La explicación está en la dispersión de la luz. La luz blanca se divide en una gama continua de colores, aunque tradicionalmente se recuerdan siete: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. Esta lista se popularizó a partir de los estudios de Isaac Newton sobre la descomposición de la luz.
En realidad, los colores del arcoíris no están separados por líneas perfectas. Se mezclan gradualmente unos con otros, como una transición suave. El ojo humano, sin embargo, suele distinguir algunas franjas con más claridad que otras.
¿Todos ven el mismo arcoíris?

No exactamente. Cada persona observa el arcoíris desde una posición distinta, por eso ve la luz que sale de gotas diferentes. Aunque dos personas estén cerca, no están mirando el mismo conjunto de gotas iluminadas.
Desde el suelo, normalmente se ve como un arco porque el horizonte tapa la parte inferior. Pero, desde un avión o un punto elevado, puede observarse como un círculo completo. También existen arcoíris dobles: el segundo es más débil, aparece por fuera del principal y tiene los colores invertidos.

