El volcán Puracé está en alerta naranja desde hace nueve días. Comenzó a mostrar cambios importantes en distintos parámetros que los científicos vigilan de manera permanente, como los sismos, las emisiones de gases, la ceniza y la deformación del terreno. Sin embargo, una alerta de este tipo no significa que una gran erupción vaya a ocurrir necesariamente.
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la posibilidad de una erupción es mayor que durante niveles de actividad más bajos, pero los volcanes son sistemas complejos y su comportamiento puede cambiar.
¿En qué parte de Colombia está el volcán Puracé?
El volcán Puracé está en el departamento del Cauca, en el sudoeste de Colombia y sobre la cordillera Central de los Andes. Se encuentra aproximadamente 26 kilómetros al sudeste de Popayán y alcanza unos 4.650 metros sobre el nivel del mar.
Forma parte de la cadena volcánica Los Coconucos, integrada por 15 centros eruptivos alineados. De acuerdo con el SGC, Puracé es el más joven y septentrional (al norte) de ellos.
Además, se encuentra dentro del Parque Nacional Natural Puracé, una región de páramos, lagunas, fuentes termales y volcanes que también tiene una enorme importancia hidrográfica para Colombia.
¿Qué significa que el volcán Puracé esté en alerta naranja?
El Servicio Geológico Colombiano utiliza cuatro colores para comunicar el estado de los volcanes que monitorea:
- Verde: volcán activo en reposo.
- Amarilla: existen cambios respecto del comportamiento habitual del volcán.
- Naranja: se detectan cambios importantes en los parámetros monitoreados.
- Roja: el volcán se encuentra en erupción.
Es importante aclarar que esta clasificación corresponde al sistema utilizado por Colombia. Los colores y sus definiciones pueden variar entre los organismos científicos de distintos países.
También existe otra particularidad: los volcanes no necesariamente pasan ordenadamente de verde a amarillo, de amarillo a naranja y finalmente a rojo. La actividad puede aumentar o disminuir y cambiar de nivel sin recorrer todos los pasos de manera consecutiva. Por eso, alerta naranja no equivale a "erupción inminente".
¿Por qué el Puracé pasó a alerta naranja?
Los científicos venían observando modificaciones desde el 20 de julio de 2026. Al combinar toda la información disponible, concluyeron que el comportamiento había cambiado lo suficiente como para pasar de alerta amarilla a naranja el 1° de agosto.
Entre las señales detectadas por el SGC estuvieron el aumento de la energía del tremor volcánico, las señales relacionadas con emisiones de ceniza y distintos cambios en los gases que salen del sistema volcánico.
Las columnas de gases y ceniza llegaron a alcanzar hasta 3.400 metros por encima de la cima. También se estimaron temperaturas cercanas a 140 °C en algunas emisiones.
¿Cómo saben los científicos que un volcán está cambiando?

Los volcanes producen señales que pueden medirse incluso cuando no se observa lava en la superficie. Una de las principales herramientas son los sismómetros. Algunos pequeños terremotos aparecen cuando las rocas se fracturan, mientras que otras señales se relacionan con el movimiento de magma, agua o gases dentro de los conductos.
También se estudian los gases. Variaciones en sustancias como el dióxido de azufre y el dióxido de carbono pueden aportar información sobre procesos que suceden bajo tierra.
Otra variable es la deformación del suelo. Si magma o fluidos se desplazan y ejercen presión, determinadas zonas del volcán pueden elevarse, hundirse o desplazarse ligeramente. Esos movimientos pueden ser imperceptibles para una persona, pero los equipos científicos consiguen medirlos.
También se utilizan cámaras, sensores de temperatura, instrumentos de posicionamiento y observaciones satelitales.
¿Qué podría ocurrir durante una alerta naranja?
No todas las manifestaciones de un volcán activo son grandes erupciones. Durante períodos de inestabilidad pueden producirse, entre otros fenómenos:
- Emisiones de gases;
- Caída de ceniza;
- Pequeñas explosiones;
- Cambios en las fumarolas;
- Sismos;
- Modificaciones del terreno.
El tipo y la magnitud de los fenómenos posibles dependen de las características particulares de cada volcán. En el caso del Puracé, el SGC recomendó no acercarse a los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido a la posibilidad de que ocurran repentinamente emisiones de gases o ceniza peligrosas para las personas.
